Salud, educación, desarrollo y agua: la Fundación Barceló refuerza su intervención en Kenia
Del 27 de junio al 6 de julio, la directora de proyectos de la Fundación Barceló, Amelia Fornés, ha viajado a Turkana, al noroeste de Kenia, para el seguimiento y monitoreo de los proyectos que la fundación desarrolla allí de manera integral desde hace más de una década.
Este viaje permitió poner en marcha nuevos compromisos: la construcción de una nueva guardería y de un nuevo pozo, la donación de uniformes para los equipos locales, el impulso al proyecto de formación docente en pedagogías activas, una intervención artística en dos bibliotecas escolares y la donación de libros para esas mismas bibliotecas.
Turkana es el condado con mayor tasa de pobreza de Kenia: casi 8 de cada 10 personas viven bajo el umbral de pobreza, según datos de 2024 del Instituto Nacional de Estadística de Kenia (KNBS). Es una región árida y semiárida en el noroeste del país, donde la ganadería trashumante sigue siendo la principal forma de subsistencia y el acceso a agua, salud y educación es limitado. En este contexto trabaja la Fundación Barceló desde hace más de una década.
Salud: una clínica que llega cada mes
La clínica móvil del proyecto Farmasol Kaikor —en marcha desde 2016— recorre mensualmente distintas comunidades de la zona, llevando atención sanitaria, vacunación y seguimiento nutricional a familias que de otro modo no podrían acceder. La enfermera Pauline y el nutricionista Kennedy son quienes la sostienen mes a mes. Gracias a ellos, Elise y tantas otras madres pueden vacunar a sus hijos.
Educación: nuevas guarderías y refuerzo a docentes
Durante la visita se confirmó la construcción de una nueva guardería. Ekitela Akwan, una de las comunidades alejadas hasta donde llega la clínica móvil mencionada, es la siguiente en recibir una guardería permanente dentro del plan de construcción de la fundación, que suma al menos tres nuevas estructuras cada año en Turkana. Las 18 guarderías que la fundación sostiene actualmente en la región alimentan a cerca de 1.900 niños y niñas cada día.
Además, se donaron uniformes para el profesorado y cientos de libros para las bibliotecas de las escuelas San José y Santa Bakhita, construidas por la Fundación Barceló y a la que cada año se le agrega un aula. La formación de los docentes locales —un proyecto en marcha que la fundación acompaña de forma continuada— ha recibido un nuevo impulso durante estos días, con una serie de formaciones sobre pedagogías activas y aprendizaje por competencias por parte de Núria Vallugera, docente del CEIP Coll d'en Rabassa de Mallorca, a más de 40 profesores y profesoras. Con ellas, se refuerza el aprendizaje de más de 600 alumnos y alumnas .
Arte: dos murales terminados
Las bibliotecas de las escuelas San José y Santa Bakhita nombradas arriba también han sido protagonistas de una intervención muralista por parte de la artista keniata Daisy Yanzi: en uno de los murales se plasma a una niña turkana con un libro delante y quitándose sus collares tradicionales, llamados changas, que son un símbolo del valor de intercambio en el matrimonio.
Junto a ella, Nicole Ahwori ha impartido seis talleres de intervención artística con cerca de 100 participantes entre niños y adultos, transformando objetos cotidianos —bastones, sillas de madera— y elaborando puntos de libro que se venderán en la sede de la Fundación Barceló en Palma, con los ingresos destinados directamente a la comunidad.
Agua y desarrollo: primero el pozo, después el huerto
En las comunidades de Adokunyang y Lokomwae 1, el modelo de intervención sigue una secuencia clara: primero la construcción del pozo, después la formación agrícola de unos 5 pastores de la comunidad —seminómada por tradición—, y finalmente la instalación de paneles solares para el riego.
En esta zona de clima árido, los huertos están hoy en marcha, lo que genera un medio de subsistencia e ingresos para muchas familias, como en el caso de Jennifer. Además, este año se instalarán un vallado y un tanque. Este trabajo se enmarca en una red más amplia: el mantenimiento de alrededor de 250 pozos en la región de Turkana, que este año suma unos 43.000 beneficiarios directos.
Salud, educación, desarrollo y agua no son frentes aislados: conviven en las mismas comunidades y se refuerzan entre sí.
La cooperación internacional atraviesa un momento complicado: la ayuda oficial al desarrollo registró en 2025 su mayor caída histórica, un 23,1% menos que el año anterior, según la OCDE, con los programas de salud entre los más afectados a nivel global. En ese contexto, la Fundación Barceló ha mantenido, sin interrupción, sus proyectos de salud, educación, agua y desarrollo comunitario en Uganda, Tanzania, Kenia y Etiopía, además de otros proyectos en 13 países más de África y América Latina y de sus programas locales en Mallorca.Más información sobre los proyectos de la Fundación Barceló en Kenia en /que-hacemos
SOBRE LA FUNDACIÓN BARCELÓ
La Fundación Barceló es una entidad mallorquina sin ánimo de lucro, constituida en 1989, con 36 años de trayectoria en cooperación internacional. Concentra su actividad en las áreas de sanidad, agua, educación y desarrollo comunitario, bajo un modelo de intervención integral.