Fundación Barceló activa sus proyectos en el corredor del ébola entre República Democrática del Congo y Uganda
La Organización Mundial de la Salud declaró el pasado 17 de mayo emergencia sanitaria internacional el brote de ébola en la provincia de Ituri, en el este de RDC. Una cepa, la Bundibugyio, para la que no existe vacuna ni tratamiento aprobado, y que se propaga en una región devastada por el conflicto armado y el desplazamiento masivo.
En este contexto, Fundación Barceló mantiene activos cuatro proyectos en el corredor que une el este de RDC con la capital de Uganda, Kampala, la ruta por la que se trasladan miles de casos sospechosos desde RDC en busca de atención médica. A través de Farmasol, su proyecto de atención sociosanitaria comunitaria, presente en la zona desde hace más de 10 años, la organización mallorquina está respondiendo a la emergencia desde el terreno.
“Llevamos años construyendo con estas comunidades precisamente porque sabemos que la cooperación que funciona no se improvisa. Cuando llegó este nuevo brote deébola, ya estábamos ahí a través de nuestros proyectos y socios locales, y eso marca una diferencia enorme en una emergencia de estas características”, señala Amelia Fornés, directora de proyectos de la fundación.
La presencia continuada de la fundación en Uganda a través de Farmasol, su programa de atención sociosanitaria comunitaria, permite coordinar la respuesta con estructuras ya consolidadas.
La organización hace un llamamiento a la ciudadanía y las empresas de las Islas Baleares a sumarse a su campaña de donaciones a través de su web de colaboración www.fundacionbarcelo.org/colaborar.
Sobre Fundación Barceló
La Fundación Barceló es una organización sin ánimo de lucro con sede en Mallorca y lleva más de tres décadas impulsando proyectos de cooperación al desarrollo en África y América Latina y el Caribe, con especial incidencia en las áreas de salud, educación, desarrollo comunitario y agua. Su modelo de trabajo se basa en la permanencia en el territorio y en el fortalecimiento de la autonomía y las capacidades locales para mejorar las condiciones de vida de las comunidades a largo plazo.